La ecolalia es una característica del habla que consiste en la repetición involuntaria e inconsciente de palabras, frases, e incluso conversaciones, diálogos o canciones, que el paciente haya escuchado, ya sea en personas cercanas, la radio o la televisión.

De hecho, la ecolalia es como la mayoría de los niños aprenden a hablar. Es parte del desarrollo del idioma. Muchos niños dejan la ecolalia antes de los 30 meses de edad.

El origen de esta perturbación del habla se encuentra en otra patología mayor, siendo la ecolalia un síntoma del Trastornos del Espectro Autista (TEA), del síndrome de Tourette, de la afasia, de la esquizofrenia, de la demencia, de la epilepsia o de una lesión cerebral.

El diagnóstico de la ecolalia siempre va a asociado a los diagnósticos citados anteriormente y, en ausencia de éstos, cuando un niño de más de tres años mantiene este tipo de repeticiones puede ser un simple retraso del lenguaje.

Las ecolalias se caracterizan no solo por la imitación de palabras o frases, sino por la prosodia (entonación y articulación) que emplea el afectado mientras las repite. Su discurso suele ser monótono, mecánico, como el de un robot, y siempre mantiene un mismo ritmo y tono.

Cuando un niño usa lenguaje ecolálico, está procesando montones de información en vez de las palabras individuas. Aunque el niño está repitiendo lenguaje sofisticado con oraciones largas, vocabulario de alto nivel y formas gramáticas avanzadas, no entiende el significado de lo que está repitiendo.

Hay dos tipos de ecolalia: inmediata y suspendida.

  • La ecolalia inmediata es cuando un niño repite algo que acaba de escuchar.

Por ejemplo, un adulto puede preguntar, “¿Quieres jugo?,” y el niño lo repite, “¿Quieres jugo?,” en vez de contestar la pregunta.

  • La ecolalia suspendida es cuando un niño repite algo que escucho hace horas, días, semanas o hasta años antes, es decir, el niño no repite las palabras o las frases inmediatamente después de que las escucha.

La ecolalia en personas con TEA (Trastorno del Espectro Autista), se presenta cuando un niño no comprende lo que se le dice, o cuando no presenta las suficientes habilidades lingüísticas como para generar respuestas ajustadas.

No obstante, también se considera un signo de que el niño está comenzando a sintonizar con el lenguaje, que está empezando a comprender el concepto de comunicación; es como si quisieran aprender a comunicarse, y lo intentasen, pero carecen de las palabras, oraciones, gramática o lenguaje corporal necesarios para lograr una comunicación adecuada y efectiva.

Por lo tanto, el mejor enfoque es potenciar la competencia comunicativo- lingüística del niño.

Es por esta razón que la terapia llevada a cabo por el profesional de la comunicación y el lenguaje es fundamental para reducir la presencia de la ecolalia.

La ecolalia se puede trabajar para que se reduzcan el número de repeticiones y la intensidad de las mismas, así como para lograr una mejor comunicación con los afectados, ya sean niños o adultos.

Cuando la ecolalia es consecuencia de una patología mental, la medicación para tratarla favorece que las repeticiones disminuyan. La duración de la ecolalia depende directamente de la gravedad del trastorno al que va asociada.

Si tienes dudas, o sospechas que tu hijo presenta este trastorno del lenguaje, consúltanos.

Podemos ayudarte.

One Reply to “Ecolalias”

  1. Excelente información y muy clara !

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